El «corps du bouchon de champagne»

Nos encontramos en el «corps du bouchon de champagne», por su peculiar forma geográfica, que se desarrolló a lo largo de la ruta del oeste, en dirección a Provins y París, y logró sobreponerse al saqueo que realizaron los normandos realizaron en Troyes en 887. Fue absorbido por la ciudad a prinicpios del siglo XIII con la construcción de la nueva muralla de Teobaldo IV.

A partir del siglo XII, la población, rural en su origen, comenzó a llenarse de artesanos y comerciantes debido al auge de las ferias de Champagne que se celebraran muy cerca y hasta la actual plaza Jean Jaurès. A finales de la Edad Media, el centro político de Troyes fue desplazándose poco a poco hacia el oeste.

El ayuntamiento se instaló en un nuevo edificio en el siglo XVII y se crearon nuevos talleres de orfebrería en la nueva calle de la Monnaie, atrayendo a los orfebres de las zonas vecinas.

Las importantes familias que vivían alrededor de la iglesia Sainte-Madeleine prosperaron en el comercio, la drapería, la curtiduría, las bellas artes, las profesiones liberales o las finanzas.

Cuando el gran incendio de Troyes de 1524 devastó una parte del barrio, los habitantes reconstruyeron las viviendas con piedra o siguiendo el estilo de Champagne dando lugar a magníficos palacetes que aún se pueden admirar hoy en día, uno de ellos es por ejemplo, el Hôtel Deheurles.

En la calle du Bois (hoy en día, du Général de Gaulle), casi todas las casas disponían de una bodega en la que, a partir del siglo XVI, los artesanos trabajaban el algodón al necesitar una abundante humedad para su producción. Sin embargo, los grandes talleres colectivos no aparecieron hasta el siglo XIX, con la llegada de los telares mecánicos que se fueron instalando al sur de la ciudad y posteriormente, en la periferia.

También se pueden admirar majestuosos edificios de finales del siglo XIX y principios del XX, como el ubicado en el número 126 de la calle du Général de Gaulle, y el moderno Palacio de Justicia que ha reemplazado a un hotel del siglo XIX, lugar donde se encontraba un antiguo convento.