Municipio de 9,6 km², con 555 habitantes y cuyo gentilicio en francés es «villacerons», a 17,4 km al noroeste de Troyes. Conectado por las carreteras D78 y D165, se encuentra a 14 km de la salida 22 – Charmont-sous-Barbuise de la autopista A26.
Villacerf es un municipio de la región de Champagne, rodeado de campos y bosques que atraviesan pequeños arroyos como el Melda. Las asociaciones locales animan su entorno campestre, como por ejemplo la asociación de atletismo, en la cual se reúnen habitantes de todas las edades.
En la calle de l’église, al sur del pueblo, se encuentra la iglesia Saint-Jean-Baptiste, declarada monumento histórico en 1986. El ábside y el campanario son del siglo XII, el transepto del siglo XVI y la nave se remodeló en el siglo XVIII. Esta iglesia fue fundada después de que San Abelardo trajese una parte de la tumba de Cristo y estableciese un priorato de la orden de Cluny en el siglo XI. Antes de este acontecimiento, se llamaba Samblières, pero su nombre se cambió a Saint-Sépulcre cuando llegó la tumba. En 1673 el municipio cambió su nombre a Villacerf.
Las vidrieras del siglo XVI y una decena de piezas del mobiliario de la iglesia están declaradas monumentos históricos. La iglesia conserva un retablo y un tabernáculo con una pintura al óleo del siglo XVIII en el centro, también declarado monumento histórico, y que representa a la Virgen con el Niño, acompañada de San Juan Bautista y Santa Isabel. Algunas esculturas de piedra caliza policromada del siglo XVI como una Piedad, una Santa Bárbara y un San Juan Bautista también fueron declaradas.

En el siglo XVII, Villacerf continuó dando renombre a este municipio al construir un castillo por orden de Louis Le Vau, arquitecto del rey. Por desgracia, este castillo fue demolido después de la Revolución, pero aún se conservan algunas representaciones. El Museo Saint-Loup también alberga dos bustos hechos por François Girardon: uno es de Luis XIV y el otro, de María Teresa I de Austria.
Este artista, que nació en Troyes, se formó en Roma y sus obras actualmente decoran los jardines de Versalles, el Louvre o la Sorbona.
Villacerf conmemora la parte más reciente de su historia en la calle du con el monumento a los caídos en la Primera Guerra Mundial. Se trata de un soldado de la infantería francesa con casco de hierro fundido sobre un pedestal rodeado de obuses.