Municipio de 16,3 km², con unos 120 habitantes y cuyo gentilicio en francés es «villelouptiers», a 19,5 km al noroeste de Troyes. Conectado por las carreteras D31 y D209, se encuentra a unos veinte minutos de la salida 22 – Charmont-sous-Barbuise de la autopista A26 y de la salida 20 – Torvilliers de la autopista A5.
Villeloup nos seduce con unas casas rurales de ladrillo y con vigas a la vista situadas en el corazón de sus campos. En este municipio de la región de Champagne, animado por sus habitantes, el ambiente relajante y el buen estilo vida van de la mano.
En el centro del pueblo, en la calle Sainte-Barbe, se encuentra la iglesia de la Nativité et de l’Assomption de la Vierge, un testigo arquitectónico del siglo XVI, y de las restauraciones y ampliaciones realizadas en el siglo XIX. Muestra de ello son su ábside y su transepto, construidos de piedra en el siglo XVI, mientras que la nave está hecha de ladrillo, el material de moda en el siglo XIX, y se reconstruyó entre 1850 y 1855. Las vidrieras del siglo XVI, principalmente las del coro y el transepto, y algunas de la antigua nave, aún se conserva y fueron declaradas monumentos históricos en 1908. La iconografía alude al mecenazgo de la iglesia que está consagrada a la Virgen.
Esta iglesia alberga una escultura de piedra caliza policromada que representa a Santa Bárbara, hija de un hombre rico y poderoso que la torturó y la decapitó en el siglo III por haberse convertido al cristianismo. La claridad de la composición, la riqueza de los colores y la finura de la escultura, que se observa en los detalles del rostro y la ligereza de su vestimenta, son solo una muestra de lo que ofrece esta maravillosa obra. Declarada monumento histórico en 1984, se presentó en la exposición «Le beau XVIe siècle: chefs d’œuvre de la sculpture en Champagne» que tuvo lugar en la iglesia Saint-Jean-au-Marché de Troyes.
En Vaudepart, entre Dierrey-Saint-Pierre y Villeloup, hay un obelisco que rinde homenaje a Lyé Baltet, un profesor de horticultura que continuó la tradición familiar del vivero y se convirtió en una leyenda al conseguir cultivar bosques de pinos en 1816 en esta región de Champagne de tierras calizas... un territorio bastante hostil para la vegetación antes del gran éxito de Baltet.